Foro Rol Naruto Guia Foro Rol Naruto Evento

¿Sabias que...?

Tras la muerte del Señor Feudal del País del Viento, son cinco las facciones que luchan entre sí por el control en la Guerra Civil: nobles al norte, unionistas al sur, nómadas al este, realistas en el centro y rebeldes secesionistas al oeste. Oficialmente, Suna es neutral.

Shinobi Shinden - Foro Rol de Naruto
Información Básica
Edad:21 (+1)
Nivel:15
STATS: 92 PH
Fuerza:75
Resistencia:75
Velocidad:80
Agilidad:80
Destreza:60
Presencia:90
Inteligencia:90
Ctrl. de Chakra:90








450
653
720
30
32
• Haru •
Jounin - Suna
Historia
- Antecedentes:

Haru nació el primero de abril del año 104 DVF, sus padres fueron Naoya (padre) y Sayaka (madre); ambos padres habían participado en la Quinta Guerra Ninja como enemigos de Suna debido a las órdenes del líder de su clan en ese momento, pero viendo como Suna era atacada estando totalmente indefensa esto los llevó a ellos y a otros miembros del clan a apoyar a todo aquel que necesite ayuda en esta guerra. En un inicio, esta actitud fue vista con desconfianza y dudad por los habitantes de la aldea, pero poco a poco se empezó a formar una confianza entre ellos. Mucho más adelante, todo el clan Yoichi dejó de lado la actitud bélica y empezó a apoyar en la recuperación de Sunagakure frente a los pueblos extranjeros.

Fue en este periodo donde Sayaka quedó embarazada y tanto ella como Naoya decidieron alejarse de la lucha buscando un lugar seguro donde pudieran recibir a su hijo, y no solo eso sino que también buscarian un lugar para todos aquellos que no podían luchar en el frente de batalla, como niños, ancianos, mujeres o enfermos. Naoya junto a unos cuantos miembros del clan, emprendieron un viaje hacía un oasis desconocido para los otros pueblos llamado Sakurai (debido a que era el único que posea un gran árbol de cerezo floreciendo cada primavera); en este oasis se establecieron hasta que la guerra hubiese terminado y fue en este lugar donde nació Haru, pero notaron una peculariedad en el recien nacido que lo diferenciaba del resto: sus ojos poseían distinto color. Para sus padres no significó nada ya que ellos amaban a su hijo como fuese, pero para los demás miembros del clan fue visto como una señal de mal presagio, incluso llegando a creer que serían descubiertos y asesinados por haber dejado la lucha y todo por culpa de la señal que representaba el recién nacido.

Fue pasando el tiempo y luego de 3 años del nacimiento de Haru la guerra al fin había terminado, los miembros del clan Yoichi volvieron a sus oasis después de la guerra, pero sabían que no podría haber descanso ya que los pueblos involucrados aún seguían luchando en distintos lugares; esto llevó a que parte del clan empezara a moverse entre los distintos oasis para poder establecer otros campamentos donde refugiarse en caso suceda un ataque, y de esta forma Sayaka, Naoya y Haru partieron hacía otros oasis.

- Primeros años:

A sus 4 años de edad, Haru era un niño solitario ya que debido a sus ojos los otros niños no deseaban juntarse con él, inclusive los adultos trataban de prestarle la menos atención posible y los únicos con los que podía tener una relación cercana eran sus padres, los cuales siempre lo animaban y le decian que siempre habrán buenas personas que lo acepten tal como es, así como lo hacian ellos, pero hasta que los llegase a conocer, sus padres estaban ahí para ayudarle en todo. De su madre aprendió las tareas del hogar como cocinar, limpiar y hasta tejer, esto era divertido para Haru ya que su madre le ayudaba a aprender algo nuevo cada día y el lo hacía siempre con una sonrisa; con su padre Haru aprendió a leer y escribir desde pequeño, aunque no podía hacerlo bien debido a que tenía problemas en la vista así que su padre le consiguió unos anteojos en uno de sus viajes a los distintos oasis, con esto Haru pudo aprender con mayor facilidad y poco a poco crecía su curiosidad por las cosas del mundo.

Cuando se acercaba su quinto cumpleaños, sus padres decidieron volver al oasis donde nació (Sakurai) para poder celebrar dicha ocasión especial. En su salida oyeron rumores sobre la situación en Sunagakure y de como podrían estar al borde de una disputa interna, ya en el camino hacia el oasis pudieron ver a varias personas deambulando por el desierto sin un rumbo fijo, como si hubiese huido de un lado hacia el desierto y no supieses que hacer ahora; los padres de Haru les ayudaron y los guiaron hacia el oasis al saber que eran aldeanos de Suna escapando de una Guerra Civil que había estallado. Al llegar todos a Sakurai, notaron que no eran los únicos que habían encontrado refugiados en su camino: varias personas estaban sentadas en el piso, algunas heridas debido a enfrentamientos y otros buscando a sus seres queridos entre la multitud, Haru nunca había visto los estragos de la Quinta Gran Guerra pero esto le causa una gran duda y un sentimiento de preocupación; fue su padre Naoya quien nuevamente tomó el encargo de ayudar a todos lo que necesiten refugio en los alrededores del oasis, por lo cual tuvo que dejar a su familia e ir junto a un grupo de personas a los diferentes lugares en los alrededores.

Sayaka trató de ayudar a las personas que habían llegado en todo lo que podía, y mientras lo hacía supo cual era el motivo que ocasionó toda esta guerra civil, Haru observaba a su madre siempre contenta ayudando a los demás, pero cuando escuchaba todo lo que había sucedido en Suna su expresión se tornaba triste y preocupada; uno de esos días, Haru le preguntó a su madre por qué estaba triste, si era debido al sufrimiento de esa gente o por la guerra. En ese momento, aun siendo muy pequeño, Haru aprendió lo difícil que es para las personas vivir en armonía, y al ver su actitud su madre le dio un consejo en ese momento: Siempre hay una forma de solucionar las cosas sin violencia, aún en situaciones de conflicto, este consejo quedó marcado en Haru y fue parte de su forma de pensar en adelante.

El día de su quinto cumpleaños, Haru la pasó junto a su madre y algunas de las personas que habían sido ayudadas por ella, y una de las familias que habían encontrado en su camino al oasis tenían dos niños: un pequeño llamado Natsu de 6 años y una niña llamada Tsuyuri de 5 años. Haru había dejado un rato a su madre mientras estaba ocupada y fue donde el árbol de cerezo del oasis, y apenas lo vio quedó admirado con la belleza de ese lugar y la maravilla de aquel árbol en medio de todo ese desierto; en eso, Tsuyuri se presentó de sorpresa ante él con una sonrisa, lo cuál hizo sonrojar a Haru ya que no sabía como responderle a alguien así que lo hizo como se lo habían enseñado sus padres: como si fuese un adulto, se presentó con respeto y de forma muy formal haciendo una reverencia. Al verlo saludar de esa manera, ella empezó a reirse y trató de relajarlo, pero su hermano Natsu se presentó en el lugar y se empezó a burlar de Haru, diciendole que los niños no se saludan así. Aún sin saber que hacer, Haru seguía con la cabeza inclinada ya que tenía la idea de que si ellos veian sus ojos, quizás se espanten como los otros niños y vuelva a estar solo; ambos niños agacharon su cabeza y vieron su rostro, lo cual hizo que Haru se tapase la cara con vergüenza. Tanto Natsu como Tsuyuri le agradecieron a él y sus padres por haberlos salvados y querían conocerlo mejor ya que no sabían con quién hablar en el oasis debido a que casi todos eran muy distantes con los forasteros. Al alzar su cabeza ambos seguían ahí, Tsuyuri con una sonrisa y Natsu con una expresión de confianza a pesar de su actitud burlona al inicio; ese día Haru recibió el regalo más grande que pudo haber pedido: amigos.

En el tiempo que Haru pasó en el oasis empezó a conocer más a Tsuyuri y a Natsu, también empezó a entender como es la relación entre otras personas distintas a sus padre y empezó a vivir como un niño normal: juegos, bromas, aventuras, una que otra discusión con Natsu, uno que otro momento incómodo con Tsuyuri, tantas cosas que cambiaron su actitud callada y reservada frente a los demás a una actitud más cálida y amigable. Poco a poco, esto le dio valor a socializar con su clan y empezó a ayudar en el oasis en pequeñas cosas, con lo cual poco a poco la gente lo fue reconociendo como alguien igual a ellos, dejando de lado aquella diferencia que al inicio les había espantado de él. Todo fue distinto y la alegría estuvo en su vida hasta la llegada de su séptimo cumpleaños, en donde su padre volvió a Sakurai informando que la guerra civil ya había terminado y que todos los refugiados que deseen podían volver a la aldea, al igual que los miembros del clan Yoichi que a partir de ahora deseen vivir en ella, esto se habría logrado gracias a un acuerdo entre Suna y el clan Yoichi y les abria las puertas para que pudiesen vivir en Sunagakure. Varios de los refugiados se alegraron al escuchar esta noticia y empezaron a alistar sus cosas para el viaje de vuelta, fue entonces que Haru supo que sus amigos volverían a casa pero, a diferencia de ellos, su familia tenia otra misión y debían seguir el ritmo de vida de su clan. Haru se despidió entre llantos de sus amigos: Tsuyuri también lloraba pero trataba de aguantar su llanto y animarlo a que siga siendo él mismo, en cambio Natsu le llamaba la atención por llorar siendo un niño, pero dentro de él deseaba poder llorar ya que Haru era su mejor amigo. Antes de irse, Natsu le pidió que se mantuviera fuerte ya que a veces hay situaciones difíciles en la vida y debe poder enfrentarlas con valor. Pasado un día, las familias refugiadas y algunos miembros del clan partieron hacía Suna en busca de un nuevo inicio, Haru se despedía de sus mejores amigos hasta que pudiesen encontrarse nuevamente más adelante.

- Formando ideales:

Nuevamente Haru y su familia partieron de viaje, yendo a los distintos oasis y viendo la situación en el país, en situaciones encontraban aldeanos perdidos que necesitaban ayudaba o encontraban bandidos en busca de comida o bienes. Sus padres, a pesar de los años, aun mantenían sus habilidades de ninjas y sabían como defenderse, sin embargo, en uno de sus viajes fueron emboscados por una gran cantidad de ninjas exiliados de Sunagakure que buscaban un lugar que fuese su nueva base para poder volver atacar a la aldea; tanto Sayaka como Naoya y otros miembros del clan lucharon para proteger la caravana, pero sin que ninguno se percatase uno de los ninjas enemigos tomó a Haru de rehén y huyó sin que nadie se diera cuenta. Este llevó a Haru a un lugar alejado de la caravana y con un kunai empezó a amenazarle pidiendole la ubicación del oasis más cercano, debido al miedo, Haru no sabía que hacer y quería llorar o gritar pidiendo auxilio, pero sabía que su destino sería la muerte en cualquiera de los casos. Al no obtener respuesta del niño, el ninja estuvo apunto de acabar con su vida cuando de pronto y sin previo aviso este cayó desplomado en el suelo; detrás de él una figura apareció rodeada de mariposa de arena, aquella persona (que era una mujer adulta) se acercó a Haru y se presentó como Misaki. Haru no se preguntó que podría hacer esa mujer ahí debido al miedo, y corrió a sus brazos llorando, esta trató de calmarlo y le pidió si sabía de algún lugar donde podría encontrar a sus padre, Haru no recordaba bien donde se ubicaban todos los oasis a pesar de haber viajado por ellos, lo cual le hizo preocuparse más y al notarlo, Misaki le sugirió que lo acompañase a donde vivía y quizás encuentren a sus padres en el camino; Haru ya más calmado, se fijó en la mujer y no sintió ninguna mala intención de su parte por lo que decidió confiar en ella. En su camino, Haru se presentó como miembro del clan Yoichi y le contó parte de lo que hacían sus padres en el desierto, a lo cual Misaki quedó admirada por la acción de sus padres en ayudar a los demás y arriesgar sus vidas en eso sin esperar algo a cambio, en esa conversación Haru también le contó como eso los llevó conocer a sus mejores amigos y pasar el mejor cumpleaños de todos, así que pensó que quizás conocer a Misaki también significaba algo bueno. La mujer lo vió sorprendida y con una sonrisa le respondió que ella creía lo mismo: ella tenía la creencia de que todo sucede por algún motivo y que no habías coincidencias en la vida.

Luego de unas horas de caminata llegaron a una casa rodeada de un pequeño oasis el cual estaba en medio de la nada. Misaki le pidió a Haru que descanse y ella seria la que iría a buscar a sus padres en los alrededores del lugar. Haru se quedó dormido esperando poder ver a sus padres cuando despierte, pero cuando lo hizo solo encontró a Misaki a su lado, la cual lo recibió con una sonrisa; ella le comentó que aún no encontraba a nadie a los alrededores y que al día siguiente volvería a intentarlo, por mientras podría quedarse con ella el tiempo necesario. En los días siguientes, Misaki salía al desierto a buscar a los padres de Haru mientras Haru se quedaba cocinando, limpiando y ayudando en las tareas de la casa como retribución hacia la mujer. Ya había pasado una semana y no había rastro de los padres de Haru por los alrededores, pero Haru no perdía la esperanza y confiaba en que Misaki lograría encontrarlos uno de estos días. En el tiempo que pasaron juntos, Haru le preguntó porqué estaba en el desierto y en un lugar tan alejado de todos, y fue ahí donde Misaki le contó su historia: ella era una de las personas que escapó de la Guerra Civil de Suna, pero al no encontrar un lugar donde vivir decidió armar su casa en ese pequeño oasis, ya que rara vez alguien la buscaría en medio del desierto. Haru le preguntó si tenía a alguien con quién vivir ya que podría unirse a su caravana, estar junto a otras personas y encontrar un mejor lugar donde vivir, Misaki le agradeció el ofrecimiento pero sabía que era difícil poder lograr eso, ya que incluso en la aldea era marginada de los demás miembros de su familia por sus ideales: ella creía que las luchas eran innecesarias y que la vida de todos los seres eran valiosas, aún si son quienes te hacen daño; pero fue rechazada y poco a poco dejada de lado por su familia por su forma de pensar. Cuando estalló la Guerra Civil toda su familia fue a luchar pero ella decidió evitar el conflicto y huyó de eso. Haru quedó impresionado por esta historia y compartía con ella este sentimiento de armonía e igualdad que debería existir entre todos, Misaki le besó en la frente y con una sonrisa agradecía haber conocido alguien tan noble como él, y nuevamente prometió encontrar a sus padres y si ellos lo permitían, poder unirse a su caravana.

Misaki trató de buscar a los padres de Haru por casi un mes sin ningún éxito, y ya no sabía donde buscar sin dejar más de un día solo a Haru; al final decidió alejarse más y poder buscar en otros lugares, dejando a Haru solo durante dos días. Cuando regresó, Misaki le comentó que había encontrado un oasis con personas y que quizás ahí se pudieran encontrar sus padres pero el viaje tomaba un día entero y podría ser peligroso, a pesar de eso Haru decidió marchar hacia aque llugar. En el camino, Misaki comentó el hecho de que la Quinta Gran Guerra y la Guerra Civil en Suna era algo que ha dejado heridas en los corazones de todos y han separado a las personas, pero aunque sigan sucediendo guerras todas las personas estan conectadas de tal forma que ni la muerte podrá superar eso. Haru se sorprendió al oír lo último ya que su expresión era más seria que la de costumbre y parecía algo preocupada. Ya a medio camino, una tormenta de arena los empezó a cubrir y de entre estaa aparecen 3 hombres armados con un kunai cada uno. Se presentaron como parte de la familia de Misaki y venian a tomar represalias contra la traidora de su clan, el clan Jiki, quien ayudó a Sunagakure en la Guerra Civil. Haru miró a Misaki la cual mantenía su actitud calmada, y con un movimiento de su mano empujó a los sujetos de su camino y pasó entre medio llevando a Haru de la mano. Trató de seguir avanzando pero nuevamente estos 3 hombres se pusieron en su camino, sin otra idea en la cabeza, Misaki pidió a Haru que corra y que no se detenga, ya que estos hombres son los mismos que atacaron a su familia y lo secuestraron. Haru no sabía que hacer: quería proteger a Misaki pero no sabía como, y tenía miedo de perder la vida y deseaba huir. Misaki lo vió por una última vez y lo impulsó hacia adelante, y antes de que alguno de los sujetos fueran tras él una cúpula de arena cubrió a Misaki y a estos hombres. Haru trató de volver pero la tormenta de arena lo empujaba hacia afuera, y con llanto en los ojos empezó a correr; corrió y corrió hasta que ya no podía más, pero una figura apareció frente a él y lo tomo del cuello preguntándole a donde iba y lo amenazó con hacerle pagar el lío que les había causado, pero antes de que Haru pudiese decir algo el hombre cayó al piso golpeado por una flecha y la arena alrededor de ellos fue despejada. Haru observó al hombre muerto y frente a él a su padre con un arco en las manos y a su madre a su lado, esto alegró a Haru pero inmediatamente les pidió que vayan en busca de su amiga, sin embargo sus padres sabían que ya era muy tarde para eso: ella los había encontrado en el oasis y les había pedido que vinieran y siguieran las mariposas que había dejado en el camino, ya que quizás iban a ser emboscados nuevamente y ella sería la distracción mientras salvaban a Haru. Misaki se había sacrificado por Haru a costa de su propia vida, incluso contra su propio clan por defender sus convicciones y defender a alguien que ella quería.

- La decisión:

Luego de este incidente, Naoya decidió enseñarle a Haru como defenderse y como poder huir en caso de peligro, pero Haru le pidió algo más a su padre: quería saber luchar para defenderse y defender a quién lo necesite, no deseaba ser solo alguien que huía, él deseaba, al igual que su padres, poder ayudar al que lo necesite y sabía que debía entrenar para eso. A partir de los 10 años Haru entrenó con sus padres de forma física y mental: entrenó su cuerpo para poder entablar el combate, conociendo los conceptos básicos de lucha, empezó a investigar más de la historia de los ninjas, y ahi fue donde conoció la Edad de la Paz Duradera, en donde no hubieron conflictos y todos podían vivir en armonía, también aprendió sobre su clan y la historia de como pasaron de ser unos simples cazadores que ayudaban a quien les de más bienes a ayudar a la aldea y a quien los necesitara. En ese momento Haru tomó una decisión para su vida: si deseaba cambiar la historia y encontrar la solución de estos conflictos debía volverse un ninja. Es así como en su décimo séptimo cumpleaños decide dejar a sus padres y encaminarse a Sunagakure buscando convertirse en un ninja que pueda hacer la diferencia en este mundo, no solo por él, sino por todos aquellos que necesitan un mundo de paz.

- Inicios como ninja:

Su llegada a la aldea de Suna no tuvo problemas y ya en la aldea (y gracias a una carta escrita por su padre) se le aceptó poder vivir en la misma. Para comenzar como ninja tuvo que seguir un régimen algo intensivo ya que gracias al entrenamiento con sus padres tenía cierto conocimiento y tan solo debía ser aprobado de manera oficial por los encargados de la academia, lo cual no le tomo mucho tiempo y pudo graduarse como Genin.

Lo siguiente fue empezar a cumplir misiones de bajo rango, más que nada de apoyo y asistencia dentro de la aldea sin peligro alguno, exceptuando una misión donde ayudó a liberar a varios niños de unos ladrones quienes los usaban para robar en los barrios pobres. Poco a poco fue ganando experiencia con las misiones y mejorando en su formación como ninja, para esto ultimo tuvo la ayuda de una kunoichi que conoció en la aldea llamada Freeia Chikamatsu, la cual lo tomó como su aprendiz luego de haber compartido palabras con ella. Esto le ayudó a mejorar en técnicas de combate ya que no solía combatir cuerpo a cuerpo, además de ganarse una amiga en el proceso.

Mientras vivía en la aldea, también conoció a otro shinobi llamado Astaroth del clan Jiki, el cual a primera vista le pareció diferente pero que poco a poco llegó a conocer en una mañana de entrenamiento en el desierto, en donde se lograron convertir no solo en compañeros de entrenamiento, sino también en amigos.

- Día lluvioso:

Luego de algunos meses, Haru ya se había adaptado a la vida en la aldea y su labor como ninja, pero todo cambiaría en una extraña mañana donde veía por primera vez, en mucho tiempo, lluvia en la aldea, y no era lo único extraño: una gran multitud de personas se había reunido vestidos con ropas oscuras y caminaban a las afueras de la aldea. Movido por la curiosidad, Haru siguió a la multitud hasta que llegaron todos al cementerio de la aldea, donde podía ver una gran lápida con varios nombres inscritos en ella: eran los ninjas caídos que habían luchado en el conflicto con las aldeas vecinas. Impactado y aterrado por eso, se acercó a rendir sus respetos por aquellos que habían luchado, amarga fue su sorpresa al encontrar el nombre de su maestra escrito en esa lápida. Aquella revelación lo dejó impactado e hizo brotar en él una ira que deseaba desquitar con todos aquellos alrededor suyo, especialmente con el Kazekage que no había podido evitar que todos ellos (incluido su maestra) murieran en un conflicto que podría haberse ocasionado por sus actos egoistas.

Fue una mano amiga la que lo sacó de ese lugar: era una anciana, quien era abuela de sus amigos de infancia y quien le dio su hogar en la aldea. Ella le hizo cuestionarse todo lo que creía y pensaba, todos los ideales con los que había llegado e ilusionado durante mucho tiempo fueron puestos a pruebas y aterrizados a la realidad, todo con el que se diera cuenta que la vida ninja no era justa, que siempre habría perdidas y sufrimientos, y que a pesar de todo ello, si realmente estaba dispuesto a cumplir su sueño, debía vencer ese rencor y vivir con ese sufrimiento para que las generaciones futuras puedan ser distintas. Aquel día no solo fue un día de dolor para él, sino que pudo madurar su carácter preparándoselas para lo que vendría.

- Nuevos retos y el inicio de la guerra:

Como shinobi, Haru siguió dando lo mejor de si para poder ser cada día más fuerte y conocer más la realidad en la que vivía, pero como Genin era muy limitado su actuar y para poder cumplir su sueño debía aspirar a más, y fue cuando la oportunidad llego: el examen de ascenso Chunin. Siendo grato para él, consiguió ser considerado para el ascenso, el cual consistía en una prueba de conocimiento y una misión especial. La prueba no fue un problema pero la misión a la que fue enviado fue algo dificil de realizar: debía viajar hasta la frontera del Pais del Viento y el Pais de las Aguas Terminales y vigilar la frontera ante cualquier invasión extranjera. Al final no hubo mucho peligro pero la misma naturaleza le dio una gran lección ese día, valiéndose de los animales para poder animarse a si mismo de no rendirse en su sueño; y con la misión cumplida su ascenso se llevó a cabo, así como la asignación de un equipo en el que era parte en conjunto con dos kunoichis, Tori Maki y Katsumi Higasa, y dirigidos por el comisario de policía de la aldea Darak Pakura.

Pero lo que no esperaba era que estallará un conflicto que perduraría hasta estos días: La Sexta Guerra Ninja. La aldea de Kumo (autodeclarada Imperio del Rayo) había declarado enemigos a las otras aldeas y países, invadiendo y atacando puntos estratégicos de cada uno de estos; en el caso de Sunagakure era difícil entablar una batalla por la distancia pero no por eso se libraba del conflicto. Con su recién formado equipo, Haru y sus compañeros, en conjunto con una gran cantidad de ninjas de Suna y el mismísimo Kazekage, fueron enviados hacia el Palacio de Jade en Soyokaze, donde habían recibido la alerta de ataque hacia los nobles y donde el Señor Feudal del Pais del Viento había sido asesinado por los ninjas de Kumo. Aquella era la experiencia más real de Haru en el mundo ninja ya que realmente estaba poniendo su vida en peligro por su aldea.

La batalla fue dirigida por el mismo Kazekage, el cual asignó a tres equipos shinobis (uno de ellos era su equipo y en el otro estaba su amigo Astaroth) a misiones específicas y concretas mientras el se encargaba de llamar la atención del enemigo. El ingreso hacia el edificio donde residían los nobles fue complicado, y mucho más cuando perdieron en el camino a su capitán, el cual desapareció junto a otro shinobi de Kumo en medio de un rayo. A pesar de esto, debían seguir y salvar a los rehenes y no dejar en vano los esfuerzos del Kazekage y de su capitán para darles esa oportunidad.

Dentro del edificio, su equipo se junto con Astaroth, el cual había terminado ahí debido al ataque incesante en las afueras del palacio por las fuerzas de Kumo; pero para su sorpresa los enemigos dentro del edificio estaban preparados para su llegada ya que en su intento de subir hacia el salón más alto, fueron interceptados y separados por los enemigos. Haru había sido separado del resto pero ellos estaban bien a pesar del ataque que tuvieron, quedando ellos en seguir hacia adelante cada uno por su lado y llegar al objetivo.

Los enemigos seguían viniendo en cantidad, y Haru trataba de noquearlos o incapacitarlos para que no lo siguiesen, ya que a pesar de estar en guerra aun preservaba su filosofía de no matar a los enemigos. Cuando finalmente llegó a los aposentos del Señor Feudal, encontró a su equipo luchando con los ninjas de Kumo, este se unió a la batalla esperando mejorar la situación y evitar alguna baja entre sus compañeros, y siguieron así hasta derribar al ultimo enemigo en la habitación. Recuperándose del momento y esperando reagruparse con su equipo, giró a ver el Palacio de Jade y tuvo la visión del peor escenario posible para ellos en esta batalla: una figura gigante venía por los cielos hacia donde ellos se encontraban. Ante su asombro una enorme explosión ocurrió cerca del palacio, provocado por ese globo en el cielo: aquello en el cielo era un arma de Kumo.

Notó una figura en lo alto del palacio que los había estado observando pero que debido a la explosión Haru posó su atención a las cosas en el cielo: aquella figura era el Kazekage. Otros dos disparos ocurrieron hacia otros edificios alejados, y Haru podía oír los gritos de las personas que habían sido impactadas por aquel ataque; no podía creerlo, aquella cosa podría acabar con todos en segundos y salir del lugar sin recibir daño alguno debido a la distancia. Fue ahi cuando vio como el Kazekage alzaba las manos preparándose para atacar al enemigo: una corriente de aire empezó a cubrirlos y la temperatura empezó a aumentar considerablemente. Siendo avisado por sus compañeros, Haru se alejó del lugar llevando a cualquier civil que haya sobrevivido, encontrando solo a una persona, rápidamente se alejaron de los edificios mientras observaba que una gran masa de fuego parecida al sol descendía del cielo y se estrellaba contra la nave enemiga. Aquel ataque devastador aniquiló la nave apenas hizo contacto pero no era lo único que iba a ser afectado: El Kazekage seguía en lo alto del palacio ejecutando la técnica mientras los restos del globo caían sobre el mismo lugar. Los ninjas de Suna que habían sobrevivido y sus compañeros de equipo empezaron a gritarle al Kazekage para que se ponga a salvo pero parecía que ya había decidido su destino. Desde su lugar, Haru no hizo más que ver lo que sucedia mientras lágrimas caian por su ojos, lagrimas no solo de dolor sino también de orgullo al ver al líder de su aldea darlo todo por el bien de la aldea y de ellos mismos. Vió hasta el final como el palacio se derrumbaba mientras ardía en llamas que, al igual que la voluntad del Kazekage, se negaban a apagarse.

- Luego del asedio:

Pasaron varios días para que los restos del palacio dejaran de arder, tiempo en el que las fuerzas de Suna se replegaron nuevamente a la aldea para determinar sus próximos movimientos ante el conflicto declarado con Kumo, pero también el caos político poco a poco empezaba a hacerse notar en la aldea, ya que con un señor feudal muerto y varios nobles queriendo luchar por su posición, esto podría llevar a otra guerra civil. Para Haru, quien había sobrevivido a aquella batalla aun manteniendo su promesa, era dificil saber cual seria su actuar a continuación: por un lado era necesario pelear contra Kumo en el frente de batalla para acabar con las hostilidades, pero por el otro era necesario defender a su aldea y evitar que muera desde adentro. La decisión que tomará afectará no solo su destino y futuro como ninja, sino también podría afectar al de toda la aldea.

- De vuelta a casa:

Haru estuvo fuera de la aldea por un poco más de un año en diferentes misiones dentro del País del Viento, deteniendo pequeñas escaramuzas entre diversas facciones de nobles que ansiaban el poder y ayudando a quienes habian sido perjudicados por la guerra. En este periódo, Haru había tenido de volver a ver a sus padres quienes estaban a salvo a pesar de la situación, y que seguian firmes en su misión por ayudar a los demás. Fue en este pequeño periódo de tiempo donde Haru pulió sus habilidades ninja, mejorando considerablemente y preparandose para lo que esta guerra tuviese más adelante. No tomó mucho para que tuviese que volver a la aldea ya que no era necesario su servicio fuera de ella, por lo que regresó a Sunagakure y trató de retomar su estilo de vida pero sabía que no sería igual: tanto él como la aldea habían cambiado en este tiempo y habían cosas de él mismo que no aceptaba, cosas que trataba de ocultar dentro de si y olvidar. Ya en la aldea, la mayor parte del tiempo la tomó entrenando y mejorando sus habilidades, haciendo distintas misiones internas, ayudando a las personas de aldea en su día a día y muchas otras cosas. Se alegró bastante al poder encontrar a sus amigos Astaroth, Tori y Shiru en la aldea y saber que estaban bien a pesar de la guerra, pudiendo compartir gratos momentos con ellos como si todo fuese como antes, aunque sabía que la situación podría empeorar en cualquier momento.

- Todo se cubre de blanco:

Luego de un tiempo en la aldea pasó algo muy extraño: empezó a caer algo blanco del cielo. Tan pronto como comenzó la temperatura en la aldea descendió al habitual calor de cada día y poco a poco las casas y edificios empezarón a cubrirse de blanco, todo debido a este extraño clima que había llegado de pronto. Tomó tiempo, pero Haru pudo adaptarse a esta situación y poder seguir su día a día en la aldea, en la cual notaba como la gente se preguntaba por qué sucedian estas cosas en este momento, planteando teorías como un ataque del Imperio o una especie de castigo divino. Haru tenía las mismas dudas sobre el origen de este suceso, y movido por esta curiosidad trató de saber y conocer más de esto. Buena noticia fue saber que debido a esto la guerra había declarado cese al fuego, ya que no podían continuar debido a la gran cantidad de nieve (la cosa blanca que caía del cielo) en los campos de batalla; esto para Haru fue un buen augurio aunque también era evidente que podría ser algo perjudicial a largo plazo.

No se esperó mucho para que las distintas aldeas tomasen cartas en el asunto, organizando una reunión entre todas ellas para encontrar una solución a esta problemática. Haru fue asignado como parte de la comitiva de Sunagakure para acompañar y representar los intereses de la aldea, misión a la que fue asignada junto a su amigo Astaroth, su compañera de equipo Tori y un Jounin llamado Hagiri Pakura, además de ir junto a unos shinobis de Nueva Iwa. La reunión tuvo bastantes incidentes en la marcha: el asesinato de un representante, un genjutsu ocasionado por Astaroth que ocasionó confusión entre los guardaespaldas; pero entre todo eso también hubo buenos momentos para Haru, como poder haber conocido personas de otras aldeas y saber un poco más de su realidad, poder haber compartido (aunque sea como reemplazo) con los representante de las aldeas sus ideas sobre esta tormenta y la guerra que se estaba desatando y saber que hay otras personas que comparten sus ideales en medio de todo esto.

La cereza del pastel fue saber que una de las aldeas (Yukigakure) había ocasionado todo este revuelo motivados por el deseo de poder y tomando ventaja del clima que azotaba todo el mundo. Esta reunión finalizó con el nacimiento de una alianza entre todas las aldeas presentes (excepto Otogakure y el País del Arroz) llamada "Segundo Amanecer", la cual detendría el clima frío que venía de Yukigakure y salvarían a Hoshigakure de su ataque. Haru había servido de mensajero en todo esto y sabía que debía prepararse puesto que ya se había comprometido a ayudar en donde lo necesitasen en esta misión, aunque personalmente deseaba saber el motivo de Yukigakure en todo esto y poder acabar este caos sin que vidas sean terminadas en el proceso.
Físico
Haru es un joven de 20 años que mide 1.70 metros y posee una contextura delgada pero con músculos marcados debido a los entrenamientos llevados con su clan y que ha ido llevando durante todos estos años. Posee un cabello oscuro y un tanto largo, con mechones cubriendo su frente, su tez es clara (eso a pesar de haber recorrido el desierto durante varios años); a diferencia de los miembros del clan, no posee vello facial y se podría decir que es lampiño en el rostro. Sus ojos tienen una peculiaridad: el ojo derecho es de un color dorado y el ojo izquierdo de un azul índigo, esta condición le hizo ser visto diferente ante las demás personas desde pequeño pero que luego ha ido pasado con el tiempo, siendo su distintivo más llamativo cuando conoce a alguién.

Sobre su vestimenta, desde pequeño estuvo acostumbrado a usar kimonos que eran confeccionados por su madre y que posteriormente él mismo empezó a confeccionar. Suele usar anteojos a pesar de no tener problemas en la vista, ya que cuando era pequeño le resultaba difícil ver con claridad y su padre le consiguió estos anteojos en uno de sus viajes y desde aquella fecha no los ha dejado de usar.

Luego de 2 años y después de lo sucedido en la guerra, su forma de vestir sigue siendo la misma aunque ahora siempre usa ropas para combatir debajo de su kimono, ya que debido a la situación actual de conflicto debía estar preparado para cualquier eventualidad. Debajo de toda esa ropa, su cuerpo llevaba varias cicatrices que fueron resultados de las batallas que había vivido durante esos dos años.
Psicológico
Cuando era pequeño era una persona muy reservada debido a que era diferente a los demás niños y solo hablaba con sus padres y aprendía de ellos. Ya más adelante conoció a 3 personas que cambiarían su vida y gracias a ellos pudo volverse más sociable, más animado y más abierto a los demás. También empezó a superar sus diferencias en el clan y poco a poco fue ganándose la aceptación de los demás.

Tiende a presentarse como una persona calmada y amable, y se comporta con más confianza cuando conoce a una persona; además toda persona que ha pasado por su vida y ha sido importante para él siempre queda presente en sus pensamientos y le ayudan a superar los momentos más difíciles que suele pasar.

Si se presenta una discusión o enfrentamiento, siempre trata de evitarlo buscando el diálogo y la posibilidad de llegar a un acuerdo mutuo; en caso no se logré esto y deba haber un combate busca detener a su enemigo sin matarlo en el proceso. Si alguien ataca a alguien más débil, él responde en su defensa aún a coste de su seguridad. Es un idealista ya que busca encontrar la armonía entre las personas y la igualdad entre ellas.

Luego de 2 años y después de la guerra su forma de pensar no ha cambiado mucho, pero ahora esta más dispuesto a dar todo de él para defender a los mas necesitados.